Me encantan los fines de semana por varios motivos, pero uno de los más importantes, es que las mañanas son más distendidas y me permiten acompañar el desayuno con un buen libro. El aroma de los granos de café recién molidos y la brisa que entra por la ventana propician el clima ideal para buscar uno de mis clásicos en la biblioteca: Seis Sombreros para Pensar.
"Cuando pensamos, solemos abarcar mucho al mismo tiempo y terminamos siendo confusos e ineficaces." - Edward De Bono.
Este libro llegó a mi mientras estudiaba Publicidad y fue un elemento clave para empezar a salir de los bloqueos creativos; más tarde se convirtió además en un aliado para resolver problemas de negocios y, finalmente, es parte de mis Talleres de Creatividad porque "lo bueno se comparte" y me propuse que esta herramienta llegue a la mayor cantidad de personas posible.
¿Y cómo funciona?
Tal como su autor lo dice, es muy normal terminar siendo ineficaces cuando tenemos tantas voces dentro nuestro cerebro, evaluando y re-evaluando cada decisión que tomamos, sea chica o grande, importante o irrelevante.
Esas voces, algunas de la emoción, otras de la razón, otras de la experiencia se pelean para llegar al podio y ser una de ellas la protagonista de la elección final, pero... ¿Cómo sabemos cuál de esas voces realmente ofrece la mejor solución para mi problema?
Edward De Bono resolvió este dilema creando los Seis Sombreros para Pensar:
- BLANCO - Para los hechos objetivos y datos.
- ROJO - Para dar lugar a las emociones, sensaciones y sentimientos.
- NEGRO - Para representar la lógica negativa, el juicio y la prudencia.
- VERDE - Para las nuevas ideas y el desarrollo de la creatividad.
- AMARILLO - Para buscar la oportunidad y el pensamiento constructivo.
- AZUL - Para moderar y guiar a los otros pensamientos hacia una conclusión.

Quienes participen de esta dinámica se "ponen" un sombrero y piensan exclusivamente desde ese enfoque, alternando entre sombreros para abarcar todos los ángulos del problema.
Esto fomenta un análisis integral, dando lugar a todas las opiniones y evitando los conflictos entre ellas.
Una vez finalizada la secuencia de colores, el sombrero AZUL (responsable de la moderación y jerarquización de los demás pensamientos), arriba a una conclusión.
Si bien esta herramienta fue creada principalmente para desarrollarse en equipos de trabajo, los desafío a hacerla individualmente, tomando papel y lápiz, poniéndose los sombreros alternadamente y anotando los pensamientos que decanten de ellos.
Un tip: El sombrero AZUL siempre va último, pues es quien cierra el esquema con su conclusión.
Espero que te haya gustado esta estrategia creativa y que puedas aplicarla, ¡prometo que te va a ser muy útil!